Un equipo de diagnóstico por imágenes detenido no solo cuesta la reparación: cuesta los estudios que deja de realizar y la confianza del paciente. La buena noticia es que la mayoría de fallas graves son prevenibles con mantenimiento periódico.
Frecuencia recomendada por tipo de equipo
Como referencia general (siempre prevalece lo que indique el fabricante y el uso real del equipo):
- Ecógrafos: mantenimiento preventivo al menos 1 vez al año; revisión de transductores y limpieza de filtros con mayor frecuencia si el uso es intensivo.
- Equipos de rayos X: preventivo 1 a 2 veces al año y control de calidad/calibración según normativa, por seguridad radiológica.
- Detectores flat panel: calibración periódica del detector para mantener la calidad de imagen, además del preventivo anual.
- Electrocardiógrafos (ECG): calibración y verificación al menos 1 vez al año para asegurar trazados confiables.
Regla práctica: a mayor uso diario y mayor criticidad del equipo, mayor frecuencia. Un ecógrafo que trabaja 8 horas diarias necesita más atención que uno de uso esporádico.
Señales de que su equipo necesita servicio ya
- Caída visible en la calidad de imagen o artefactos nuevos.
- Ruidos, sobrecalentamiento o reinicios inesperados.
- Mensajes de error recurrentes o lentitud del sistema.
- Transductores o cables con desgaste físico.
Ante cualquiera de estas señales, no espere a la falla total: una intervención temprana suele ser mucho más barata.
Preventivo vs. correctivo: la matemática
El mantenimiento preventivo tiene un costo planificado y bajo. El correctivo de emergencia implica repuestos urgentes, tiempos de inactividad y, a veces, daños mayores que se pudieron evitar. Prevenir cuesta una fracción de reparar.
¿Y si compré el equipo en otro lado?
No hay problema. En Frajmac atendemos equipos de cualquier marca, los haya adquirido con nosotros o no. Le ayudamos a definir un calendario de mantenimiento adecuado a sus equipos y a su volumen de trabajo.

